5/2/07

El origen del cruasan y como unos panaderos salvaron Viena

Nunca hubiese imaginado que la historia del croissant fuese tan sorprendente, fué por un acontecimiento histórico tan importante como el del salvamiento de la nación de Austria invadida por las tropas turcas.

Cuando corría el año 1683, los soldados otomanes al mando del gran visir Mustafá Pachá ya habían conquistado Hungría y todas las naciones que recorre el Danubio, pusieron cerco a Viena, último baluarte en que la Cristiandad mantenía su resistencia a las hordas musulmanas turcas. A pesar de sus repetidos asaltos, éstas no habían conseguido quebrantar la resistencia de los vieneses.

Los turcos que tendrían ganas de invadir viena decidieron entonces tomarlos por sorpresa y recurrieron a una estratagema. Idearon socavar el terreno, a fin de que una trinchera o corredor pasara por debajo de las murallas, hasta desembocar en el centro de la ciudad. Para no ser descubiertos trabajaban sólo por la noche, pero no se habían percatado de que los panaderos también trabajaban a esas horas. Estos oyeron el ruido que hacían los turcos con las palas y picos, y dieron la voz de alarma. De manera que los defensores fueron los que sorprendieron a los turcos, obligándoles a levantar el sitio y Viena fue salvada gracias a sus panaderos. No se si existe otro caso en los que unos panaderos salvaran una ciudad. Contemporáneamente, la caballería al mando del rey de Polonia Jan (III) Sobiesky completó la obra, y se relegó a los turcos más allá de las fronteras del estado austríaco.

El emperador de Austria, Lepoldo I, en recompensa, les concedió honores y privilegios; el derecho de usar espada al cinto fue el más apreciado.

Los panaderos, agradecidos, inventaron dos panes: uno al que le pusieron el nombre de "emperador", y otro, al que llamaron "croissant", o sea "media luna" y "Halbmond" en idioma alemán, como mejor mofa del emblema de los musulmanes turcos.

Los pasteleros vieneses, siguiendo las huellas del croissant, elaboraron otros tipos (¡de entre la infinidad de dulces de los que está compuesta la pastelería vienesa!), siempre de la misma forma como el "Vanillekipfert", un croissant aromatizado a la vainilla. O como el "Mandelbögen" aunque más pequeño pero aromatizado a la almendra. Incluso otros, siempre en forma de media luna: el "Mohnbeugel" una pasta rica de semilla de amapola, mientras que la pasta del "Nussbeugel" lleva nueces y miel.

Desde entonces el croissant invadió Europa y el mundo, hasta que los franceses (no sería el primer caso…) lo hicieron "suyo", dándole la nacionalidad y oficializándolo con este nombre (!). Hay que reconocer que los pasteleros y panaderos franceses lo preparan de maravilla, casi confirmando que sólo ellos lo saben hacer bien, sabroso y crujiente! En efecto, en Francia, por la mañana, eso del croissant es un ritual: no hay "petit déjèuner" en los grandes hoteles, pero también en cualquier brasserie, que no lleve unos croissants en la bandeja, acompañando al café o lo a lo que sea.

Así que ya sabeis, por mucho que los franceses quieran hacerlo suyo, el verdadero origen del cruasan es el de los panaderos vieneses que salvaron su ciudad de los turcos.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo siento majete, pero esa historia es falsa, no fueron los vieneses sino los rumanos, la ciudad a la que los turcos querían invadir fue Bucarest y no viena, busca historia de rumania y lo verás, aunque puedes hacer otra cosa, ¿Has visto la pelicula de LA TERMINAL de Tom Hanks? Pues se menciona en una conversación con Katherine Z Jones

Anónimo dijo...

Lo siento majete, pero esa historia es falsa, no fueron los vieneses sino los rumanos, la ciudad a la que los turcos querían invadir fue Bucarest y no viena, busca historia de rumania y lo verás, aunque puedes hacer otra cosa, ¿Has visto la pelicula de LA TERMINAL de Tom Hanks? Pues se menciona en una conversación con Katherine Z Jones

Anónimo dijo...

La Historia no es falsa y los Turcos al mando del Gran Visir intentaron tomar Viena luego de un sitio de dos meses. El día del asalto estaba programado para el 11 de Setiembre de 1683, pero la llegada de la caballería polaca al mando del Rey de Polonia dio por tierra la última intentona de los otomanos en el centro de Europa. El intento de tomar Bucarest fue anterior y también fracasó. Marcelo Arndt

Anónimo dijo...

El Segundo Sitio de Viena, acontecido en 1683, marcó el comienzo del declive del Imperio Otomano en Europa. Lo inició el gran visir Merzifonlu Kara Mustafá Pacha, que necesitaba desesperadamente un éxito militar para reforzar su posición inestable. Esperó lograrlo en una campaña contra el emperador Leopoldo I, que estaba distraído con las amenazas de Luis XIV de Francia. Los turcos, avanzando con una fuerza abrumadora, habían reunido al mayor ejército otomano desde los tiempos de Saladino. Sitiaron la ciudad el 16 de julio, pero su falta de artillería de asedio y la feroz resistencia de la ciudad permitió a Leopoldo pedir al Papa reunir un ejército. Y así fue, el Papa llamó a una cruzada, ésta vez para defender una ciudad cristiana, Viena. A la llamada acudieron todos los países cristianos de europa (excepto el propio rey de Francia, al que llamaron “el rey Moro”), bien con tropas, o solo con aportación monetaria (como hizo España). No obstante, la mayor ayudan lo hicieron los alemanes y los polacos, en ayuda de tropas austríacas. Derrotaron al ejército turco en una batalla librada delante de los muros de la ciudad el 12 de septiembre lo que también se conoció como Batalla de Kahlenberg. Marcelo Arndt

Unknown dijo...

Fueron los Rumanos... Siempre lo mismo, los méritos para otros ... Soys de verdad...